Esplendor, crisis y reconstrucción
de la alternativa comunista
7. Todo corre mucha prisa. La pavorosa crisis ecológica mundial y el agotamiento del Modo de Producción Capitalista
Todo corre mucha prisa. Hace ya varios años que Immanuel Wallerstein y sus colaboradores nos han advertido de que se ha acabado el ciclo histórico del Modo de Producción Capitalista. De que el capitalismo histórico, la civilización capitalista se habrá terminado en el plazo de 25/50 años y su sistema histórico particular ya no existirá. Wallerstein y sus colegas y colaboradores del Fernand Braudel Center creen que esta abierta una trifurcación, que cabe pensar tres fórmulas sociales como substitutas del capitalismo histórico:
El 23 de septiembre pasado Wallerstein recibió el doctorado honoris causa de la Universidad Autónoma de Puebla. Su discurso se tituló El fin de las certidumbres y los intelectuales comprometidos. Y en él dijo:
"Tres curvas de larga duración de la economía-mundo capitalista han llegado a un punto que amenazan la acumulación incesante de capital, y, con esto, a la raison d'être del capitalismo histórico. Las tres curvas son fáciles de presentar. Aunque es imposible de elaborarlas aquí, las mencionaré a continuación: la desruralización del mundo que produce un incremento en la cuota salarial; la destrucción ecológica del mundo que hace subir el precio de los inputs en la producción; y la democratización del mundo que eleva las tasas de impuestos por medio de las cuales los gobiernos buscan satisfacer las reinvindicaciones populares para la educación, la salud, y los ingresos mínimos de sobrevivencia. Por tanto, la restricción de ganancias a escala mundial y a largo plazo, combinado paradójicamente (al menos al parecer) con el colapso de los movimientos de la Vieja Izquierda, nos han llevado a una crisis estructural de nuestro sistema-mundo. Vivimos el período de transición hacia un nuevo sistema.
Hay tres aspectos que podemos señalar de un período de transición. Primero, será largo, tal vez cincuenta años. Segundo, será caótico, y por tanto, no sólo desagradable sino horrible. Y tercero, su resultado será ultra-incierto. Podríamos llegar a un nuevo sistema mucho mejor, o a uno mucho peor, o a otro de un carácter no muy diferente. No podemos predecirlo, pero sí podemos influenciarlo."
El texto completo del discurso se halla publicado en la web de la RED VASCA ROJA.
Aunque Wallerstein y sus colaboradores mencionan y tienen en cuenta la crisis ecológica creemos que no aceptan su definitiva implicación: la de que puede que NO SE PRODUZCA ESE CAMBIO DEL CAPITALISMO HISTÓRICO A OTRO SISTEMA EN VEINTICINCO O CINCUENTA AÑOS. Y ello porque el capitalismo puede haber destruido el planeta ANTES de que transcurran. O, lo que para la Humanidad sería lo mismo, haberlo hecho inhabitable para el género humano
De hecho Wallerstein ha afirmado con claridad que la crisis ecológica no tiene salida dentro del sistema capitalista. En la web de la RED VASCA ROJA hemos publicado un texto suyo titulado Ecología y costes de producción capitalistas: No hay salida que es un trabajo presentado por Wallerstein en las jornadas PEWS XXI, "The Global environment and the World-System, en la Universidad de California, Santa Cruz, del 3 a 5 de abril, 1997.
En ese trabajo puede leerse que:
"De hecho, estamos ante tres alternativas:
Hasta ahora, la tercera alternativa es la que ha predominado. En cualquier caso, esto explica por qué digo que "no hay salida", queriendo decir que no hay salida dentro del entramado del sistema histórico existente"
Acabando de escribir lo que antecede he visto en televisión las impresionantes imágenes de un iceberg gigantesco (más extenso que Navarra) que está acabando de desprenderse de la Antártida en el mar de Ross. Es sólo otro de los cientos y cientos de síntomas que se amontonan a nuestros ojos y que nos advierten de que el capitalismo ha dejado al planeta hecho unos zorros y que se nos cae a pedazos.
Hay que darse prisa.
Hay que darse prisa porque se nos acaba el tiempo y se nos amontona el trabajo en la lucha el tiempo porque no nos basta con haber tenido y seguir teniendo razón. Los comunistas tuvimos y tenemos razón. Pero no basta.
Se nos amontona el trabajo porque tenemos hoy que alertar a mucha gente. Hay que despertar, hay que desalienar y desembaucar a buena parte de la población mundial avisándole, con seriedad y datos y pruebas y convicción, de los desastres que vienen. De que no queda tiempo para más dudas ni vacilaciones ni cobardías. Si es que quieren sobrevivir. No se trata ya ahora de que las condiciones de vida bajo el capitalismo nos gusten o no. Hay miles de millones de personas con terribles razones para que no les gusten. Pero no es ya cuestión de gustos. Es que a todos nos aguarda la desaparición (no al natural ritmo de uno en uno sino al catastrófico de casi todos a la vez) si dejamos que el sistema capitalista siga destruyendo al planeta y a nosotros con él.
Por eso no hay ya tiempo. Es urgente tomar drásticas medidas preventivas YA.
Tenemos que ser capaces de comunicar eficazmente a muchísima gente que, si quieren sobrevivir a la catástrofe planetaria que nos amenaza, tienen que plantearse seriamente con nosotros y como nosotros que hay que eliminar del mundo el capitalismo. Que esa eliminación no sólo es nuestro deber hacia los explotados sino que su realización es hoy la única salida posible para la supervivencia de la sociedad humana.
Tenemos que ser capaces de comunicar eficazmente que, si ya hace ochenta años que la humanidad se ha enfrentado al dilema de socialismo o barbarie, hoy, en el umbral del siglo XXI, el dilema se ha agudizado en extremo y NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS A ESCOGER ENTRE COMUNISMO O CAOS.
Justo de la Cueva